Qué cubre administrar un sitio que ya está en línea
Publicar es el principio, no el final. Un sitio se desactualiza, un plugin pide parche, un formulario deja de llegar o una campaña necesita un texto nuevo el viernes. El mantenimiento es el acuerdo para que eso tenga dueño. Devstoremx lo ofrece a negocios en todo México, sin pedir que el sitio esté en la misma ciudad que el equipo.
El acuerdo no es “todo lo que se les ocurra”. Es una lista. Lo habitual es separar tres clases de trabajo:
- Vigilancia. Actualizaciones de la plataforma, copias de seguridad, revisión de que el certificado y el formulario sigan vivos.
- Cambios pequeños. Textos, imágenes, un horario, un producto, dentro de un cupo mensual escrito.
- Cambios de proyecto. Una sección nueva, una tienda, una integración. Eso sale del mantenimiento y se cotiza como desarrollo.
Si todo se mete en “la mensualidad”, o el cupo se acaba en una semana o el negocio paga de más por un sitio que casi no se toca. Por eso no publicamos un plan con precio.
Según la plataforma
Un WordPress se mantiene actualizando núcleo, tema y plugins, y vigilando que un parche no tire el diseño. Una tienda Shopify se mantiene de otra forma: la plataforma actualiza su base, y el cuidado está en el tema, las apps, los textos de temporada y los pedidos de prueba cuando algo cambia. Un desarrollo a la medida se mantiene con dependencias, servidor y los errores que aparezcan en el uso real.
No es el mismo esfuerzo, y no se vende como si lo fuera. En la llamada se ve qué tienes y se propone solo lo que esa base necesita. Si la base no se puede mantener —tema pirata, sin accesos, malware—, el primer entregable es un diagnóstico, no una mensualidad que finja que todo está bien.
Para que el plan no sea escribirle a quien lo hizo
Es para quien ya tiene sitio o tienda y no quiere que el único plan sea “escribirle a quien lo hizo, si contesta”. También es para quien nos contrató el desarrollo y quiere continuidad con el mismo equipo.
No es para quien todavía no tiene qué mantener. Y no sustituye a una persona de contenido si van a publicar todas las semanas: se puede pactar ese volumen, pero hay que decirlo, porque no es lo mismo que “cambiar el banner a fin de mes”.
Respaldos, accesos y seguridad, sin teatro
Un respaldo que nadie ha restaurado es una esperanza. En el alcance se dice cada cuánto se copia, dónde queda la copia y una vez se prueba que se puede leer. Los accesos se guardan en cuentas del negocio. El mantenimiento no es una razón para quedarnos con el dominio.
La seguridad, en un sitio común, es sobre todo higiene: actualizaciones, usuarios que ya no deberían entrar, formularios que no se prestan a spam y un hosting que no está abandonado. No vendemos la idea de un sitio imposible de atacar. Vendemos un sitio vigilado y una respuesta cuando algo se sale de lo normal, dentro de lo que el acuerdo dice.
Cómo se pide un cambio
Cada cambio entra por un canal escrito, con el texto final y la imagen final. “Ponlo bonito” no es un cambio: es una conversación, y se trata como tal. Los cambios del cupo se hacen en el periodo acordado. Los urgentes que empujan otro trabajo se dicen antes de hacerse, no se esconden en la mensualidad.
Si durante el mantenimiento aparece una mejora que sí vale un proyecto —por ejemplo pasar de una página vieja a una tienda—, se propone aparte. El mantenimiento sigue cuidando lo que está en producción mientras eso se construye, para no dejar el sitio huérfano a media obra.
Qué revisar en el primer mes
El primer mes sirve para conocer el sitio, no para rehacerlo. Se confirma que el respaldo se puede abrir, que el formulario sigue llegando después de una actualización y que los usuarios de más ya no entran. Si en esa pasada aparece un fallo viejo —un plugin abandonado, un formulario que nunca avisó—, se reporta antes de tocarlo, porque arreglarlo puede ser un cambio de proyecto y no un ítem del cupo.
A partir de ahí el ritmo es el del acuerdo: una revisión periódica y los cambios que el negocio mande con el material listo. Si un mes no hay cambios de contenido, la vigilancia sigue. El sitio no pide permiso para ponerse viejo. Un panel en silencio también se revisa.




