Qué significa que seamos Shopify Partner
Devstoremx es Shopify Partner (ID de Shopify Partner: 2475594). Para ti, la parte útil es práctica: construimos y revisamos tu tienda desde una cuenta de Partner, y pedimos acceso de colaborador a la tuya en lugar de pedirte una contraseña. La cuenta, el dominio y la pasarela siguen siendo del negocio.
Ser Shopify Partner no cambia lo que se cotiza. El alcance, los tiempos y el costo siguen saliendo por escrito después de la primera llamada, y lo que cobra Shopify por su plan sigue siendo aparte del desarrollo.
Qué hacemos sobre Shopify
Devstoremx toma Shopify como la base de una tienda cuando el negocio quiere vender sin administrar servidores, actualizaciones de sistema o un hosting propio. El trabajo nuestro es la tienda que el cliente ve y la operación que el equipo usa: estructura del catálogo, diseño, páginas de política, avisos de pedido y la forma en que se cobra y se envía en México.
Shopify cobra su propia suscripción y, según el plan y la pasarela, sus comisiones. Esas tarifas son de Shopify y de quien procesa el pago, no un precio de Devstoremx. Por eso aquí no hay una cifra de “tienda desde”. La propuesta separa lo que pagas a la plataforma y lo que pagas por el desarrollo.
Si todavía estás comparando con WordPress, lee Shopify o WooCommerce y la página de creación de ecommerce, que ve el problema completo antes de casarse con una herramienta.
Cuándo Shopify encaja
Encaja cuando el centro del proyecto es vender un catálogo, el equipo no quiere mantener un servidor y las reglas de la tienda caben en productos, variantes, descuentos y envíos. También encaja cuando ya vendes en Shopify y el tema actual se rompió, va lento o nadie se atreve a cambiar un texto.
Encaja menos cuando el sitio es sobre todo contenido y la tienda es un rincón, cuando cada cliente tiene una lista de precios distinta que Shopify no modela bien, o cuando el pedido tiene que nacer dentro de un sistema interno. En esos casos WooCommerce o una tienda a la medida se evalúan en la misma llamada, sin insistir en Shopify por costumbre.
Qué incluye el trabajo
- Organización del catálogo: colecciones, fichas, variantes y lo que el cliente necesita ver antes de comprar.
- El tema: partida de un tema que se puede mantener, ajustado a la marca, o una composición a la medida cuando el tema estorba.
- Páginas de la tienda que no son el catálogo: inicio, envíos, cambios, contacto y las políticas que Shopify pide para cobrar con tranquilidad.
- Configuración de envíos y de los métodos de pago que sí estén disponibles para la cuenta.
- Avisos y un pedido de prueba revisado con la persona que va a operar.
- Entrega de accesos y una pasada de cómo dar de alta un producto sin romper el diseño.
Las aplicaciones de Shopify se instalan con criterio. Cada app suma costo mensual de un tercero y puede volver lenta la tienda. Si una función se resuelve sin app, no se instala “por si acaso”.
Para el equipo que va a operar la tienda
El éxito de Shopify no es el día del lanzamiento. Es la semana siguiente, cuando alguien tiene que cambiar un precio, pausar una variante agotada y leer un pedido. Por eso el diseño evita secciones que solo se pueden editar tocando código, salvo que esa sección se haya pedido así y quede documentada.
También dejamos claro qué no debemos tocar después: el checkout tiene límites que impone Shopify, y prometer “el checkout idéntico a esta imagen” sin revisar el plan es una forma fácil de fallar. Si hace falta algo fuera de la tienda, como facturar o sincronizar un almacén, se plantea como integración.
Quién construye las tiendas
El trabajo técnico de Shopify lo dirige Fernando Peralta, Technical Lead de Devstoremx. Desde 2021 construye temas y funcionalidades de tienda con Liquid, y antes de Devstoremx lo hizo para tiendas de varias marcas, desde secciones y filtros de colecciones hasta integraciones de reseñas, suscripciones y envíos.
Su perfil presenta esos proyectos con capturas, tecnologías y el detalle de su participación: actualizaciones de temas, componentes Liquid e integraciones para tiendas en producción.
Después de publicar
Una tienda en producción necesita ojos: apps que se actualizan, textos de temporada, productos nuevos y copias de la información. Eso puede quedarse en tu equipo o contratarse como mantenimiento web. No queda implícito en el desarrollo.
Si llegaste aquí buscando un desarrollador o programador Shopify en México, o una agencia Shopify que trabaje en remoto, este es el servicio. La primera conversación sirve para ver catálogo, pagos y plazos. La cotización llega después, por escrito, con lo que sí entra y lo que se deja para una segunda fase.
Qué llevar si ya tienes la tienda a medias
Si la cuenta ya existe, no hace falta abrir otra “para empezar limpio” sin mirar la actual. Nos das acceso de colaborador desde tu panel, un producto que represente el catálogo de verdad y la lista de apps instaladas. Con eso se ve qué se puede rescatar y qué está trabando la velocidad o el checkout. Rehacer por reflejo tira colecciones, historial y enlaces que quizá ya alguien comparte.
Si la tienda la armó otra persona y no tienes el acceso de dueño, el primer paso es recuperarlo. No diseñamos dentro de una cuenta que el negocio no controla. Esa recuperación se escribe en la propuesta cuando aplica, para que no se confunda con el diseño.




